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jueves, 13 de marzo de 2008

LLUVIA A LA TRES DE LA MADRUGADA.

Como queriendo cerrar los parpados
y no pensar
y no tropezarse con vacías imágenes
y no descubrirse en medio de la nada
con las circundantes interrogantes
con las despiadadas respuestas.

Cuando no surge una estrella
y sin fuerza de buscarla
regresan los ojos a los eones de desesperanza.
A ella, se entrega
indefensa y expuesta.
Con una herida sin sanar
y una lagrima a medio caer…
…una calzada fría, humedecida y solitaria.


Cuando los ojos se cansan de escudriñar
acostumbrándose a la oscuridad
el dolor ahonda en el alma
porque una puerta se cierra solemnemente
y las que se abrieron
no fueron mas que espejismos en el desierto.
Oasis que se secaron entre arena y viento.

Cuando las olas rompen en la roca tallada
cuando la ultima sonrisa desciende al hades de los sueños
se vuelven muecas siniestras
y las lagrimas confunden los pensamientos.
Porque la tristeza no hacia mas que hacerla sentir viva
y la angustia sacudía, el corazón palpitaba
pero el dolor, también, también este asesinaba.
Y después, de casi haberlas olvidado
retornan con sus pasos silenciosos
y con la espada desenvainada.

Cuando se piensa con sosiego y calma
siempre duele saber que las equivocaciones
nunca dejan de ser necesarias.


….Y la verdad es que siempre habrá una buena razón. Empezó a llover, -a las tres de la mañana- ahora podría escribir, que suele suceder…No es más que un motivo maravilloso que justifica el pasar de las horas sin estrellas…

jueves, 24 de enero de 2008

MÀS SUEÑOS Y LORENA.


Esta noche mágica

hallé dos estrellas

lejanas, brillantes e inalcanzables.

Escuché a lo lejos

una vieja canción

de cintas de blanco y negro,

de esplendorosos años

que no he vivido,

que sin embargo,

se repiten a mis ojos

como un extraño recuerdo no sufrido.


Entre mis sueños

volví a rescatar el rostro de Lorena;

con la bata roja

y el sillón aterciopelado.

Durmièndosele los pies y las manos,

agotada y sedienta.

Esperando que le sirvan días mejores

sospechando,

que el camarero de gesto serio

le volvió la cara.

Tratando de recordar

cuando dejo de ser protagonista

para convertirse en una nimia sombra

que arrastra reminiscencias doradas y

recuerdos de muerte propia,

aciertos convertidos en errores.

Sólo con el andar de los años.

Así lo entiende, así lo comprende.


Si pudiera rescatar

su sonrisa pasajera

el cuerpo del campo de batalla,

su bata roja,

su mirada perdida

y la sombra de los bosques.

Ahogar la espera

que asesina paulatinamente

los pocos días que le restan.

Pero, ella espera

en el rincón de su salón.

Sentada al lado derecho de mi cama

desvaneciéndose en el humo

del ultimo cigarro

con un gesto indescifrable

convirtiéndose en un gran acertijo

que ni siquiera los más febriles sueños

consiguen resolver.


Así es Lorena,

se duerme

se esfuma

y se pierde entre lineas difusas.

Siempre añorando su esplendor

presumièndose la musa

de un cuadro de Picasso

o de cualquier otro pintor

que inmortalice su belleza

despilfarrada en los salones

de efímera alegría.

Algùn dìa, de repente

el camarero de gesto serio

se apiade de ti Lorena

y te sirva dias mejores.

Peinados de tristeza porun lado

y vestidos de alegrìa por el otro.

domingo, 6 de enero de 2008

ENTRE LOS SUEÑOS Y LOS MUERTOS.

En definitiva, me he dado cuenta que el lado izquierdo de mi cama es el que abre la puerta del frigorífico a mis deseos y el derecho, el que los descongela. Si, suele suceder cuando le repaso los pliegues a las sábanas; siempre buscando algo -casi nunca- hallándolo.

Nos mira desde el hueco
desde la pared recóndita
abierta tumba en el salón
años atrás cerrada por ladrillos
y abierto por el pico,
que vuelven a cerrar con prisas
para suponer que todo se olvida,
para silenciar sus huesos descarnados,
para disimular el hueco de sus órganos
para dejar de lado el grito silencioso
del muerto invitado en el salón
del muerto que bamboleaba juguetes
y paseaba nervioso con pies sin carne por el pasillo.

Cierran corriendo la hoquedad abierta
por si los huesos quisieran escaparse
a contar como en los viejos cuentos
la leyenda de su muerte.
Como si el dedo meñique fuera a convertirse
en una flauta moderna con melodía de réquiem
se dicen entre suspiros que será mejor
dejar emparedado al muerto
al fin y al cabo será un convidado de piedra y muerte
que no dirá nada a los jueces
y les servirá al fin y al cabo de centinela,
de oscuro guardián de las entrañas de esa casa
que todos sabían poseída sin decirlo,
de la que todos conocían sus gemidos
de la que todos guardan sus secretos
no sea que el muerto se decida a pasear desnudo
y los vecinos clausuren ventanas y puertas,
hay que seguir como siempre
e ignorar la mirada de hueco que traspasa la pared
mientras se ve televisión o se toma café.

viernes, 21 de diciembre de 2007

PROMETO.

¿Prometes que vendrás?
Y me guiarás por el mundo
a ver otros rostros,
a contar nuestros pasos
por las calles vehementes.
Y no permitirás
que el miedo me suspenda.
¿Prometes que no serás azul?
Que no vendrás en un caballo
ni brillante vestimenta
ni radiante sonrisa
que serás real,
que podrás conmigo
que no te hundirás
al ver que me hundo
en un silencio tan denso
como el silencio de hoy.

Te prometo que vendré
y te guiare de la mano
por el mundo a que veas
otros rostros y otros ojos.
No permitiré
que te suspenda el miedo
te regalare sonrisas
y lunas,
noches vehementes
y días verdaderos.
Vendré un día
en que no lo esperes
vestida de conocido o
imaginado
en un desconocido cualquiera.
Te prometo ser real
y no dudes que podré contigo
sonreiré en la densidad de tus miedos
y te daré la mano
en medio del fango y el silencio.
Te demostraré que puedes quererme
sin tan siquiera saberlo.

lunes, 17 de diciembre de 2007

CONTEMPLANDO EL ATARDECER.

Los muertos se pierden en la tierra y
los vivos se acumulan en esquinas.
Buscando la mejor vista.
Los vivos que se asoman con sus cámaras
buscando la mejor perspectiva.

Los que subimos y bajamos
Los que nos acomodamos
para observar como
transcurre el destino,
meciendo los pensamientos,
aguardando el instante
de silencio efímero.

Pensaba en los muertos.
Es imposible que aprendamos.
No puedo creer que nada tenga sentido.
Que las muertes en vano
crezcan a la orilla de cualquier camino.
Que las manos dejen huellas de sangre.
Se me agotan
se me revuelven
se me agarrotan
las manos por este frío
que desciende de cruces
de aceros, y lanzas de hierro.

Me fumo un cigarro y
se acumulan los rostros en las esquinas.
Buscándose un nombre común
en el que refugiarse.
Les miro desde el objetivo.
Alguno podría ser mi hermano.
No me cuesta nada disparar,
arrebatarles un instante.
Un instante cualquiera.
me lo ceden sin saberlo.

Es tan fácil perder la compostura.
Es tan fácil perderse el miedo.
Se nos olvida en el fondo
el mensaje que crece regado en sangre
bajo cada sombra y cada árbol
de copa bocabajo.

Como si la muerte no existiera
Como si fuera imposible
poner rostro conocido
en el cuerpo de un muerto.
Como si los muertos no fuéramos nosotros.

¿Seré yo el próximo?
Se pregunta el más viejo
mirando el cadáver,
la muerte se ríe
sonríe y señala
al joven que tira de frente.
Serás Tú el siguiente,
sin que lo sepas.

Pensaba en la muerte,
en todos los muertos,
creyéndome viva.

lunes, 29 de octubre de 2007

A LA ORILLA DEL MAR.

Mientras la imperceptible brisa se sacude en mis espacios;
dos acantilados, rocosos y negros
que labran sombras mientras el sol nos baña;
se encuentra la playa
de arena doradas
y aguas azules,
de brisas que suben
y olas que bajan.

Entre dos rocas grandiosas,
entre tierra verde de pastos y un horizonte férreo
azul, que separa el aire del mar, que ruge y me llama.
Se encuentra mi alma,
de negras arenas
y aguas siniestras
de brisas que truenan
y olas que azotan.
Entre mis dudas que viene y van, vapor somnoliento,
que hechiza y ahoga,
que deja dormidos mis pensamientos cuando me hablan.
Se encuentra mi vida
de vastas llanuras
y tierras plomizas.
Sin brisas eternas,
ni olas que arrastran.
Aguas estáticas
que desdoran arenas.
Entre los largos versos que escribe mi mano cansada,
palabras que trenzo,
sin saber siquiera que es lo que quiero cuando las leo.

Se encuentra la playa,
de arena dorada.
Mi alma,
con negras cadenas.
Mi vida,
con vastas llanuras.
Las olas,
Que vienen y van.
Condenas,
que arrastra el mar.
Y entre los trazos que ves, sintiendo que oscila mientras los mezo
en noches oscuras, sin estrellas, ni luna; me encuentro en silencio.


El viento que brama,
que azota el mar.
El viento que llama,
que azota mi alma.
El viento que zurce,
que azota mi vida.
El viento que silba y susurra palabras que se precipitan al fondo del mar.

viernes, 24 de agosto de 2007

NOSTALGIA SIN ESTRUCTURA.

Tan cegados que no distinguimos la luz.
Tan débiles que tropezamos con bancos de aire
Tan torpes que construimos historias de amor con gentes sin nombre y sin rostro
Y si todo fuera blanco
O si todo fuera negro
Y si todo transcurriera en relojes de arena sin paredes
A veces echo de menos la intensidad del dolor
El miedo a sentir la nada rodeando mis contornos
La lucha por escapar de los propios contornos desgasta demasiado,
y ya ni los bancos de los parques se acuerdan de mi misma hace años.

Me paseo de memoria por las calles de hace años,
repaso desde lejos las huellas de mis botas,
y desligo con cuidado los montones de hojas secas de otros abriles.
Repaso los armarios que contienen viejos trajes,
y los acaricio confiando que algunos recuerdos se acerquen para hacerme sentir viva.
Cuantas perdidas, cuanto daño.

Repaso los mapas de mi mundo,
autopistas nuevas han borrado las callezuelas.
Repaso las lecciones que no aprendí,
y estudio de nuevo las circunstancias que no se dieron.
Es lógico pensar que la locura encierra leyes universales
Y es lógico pensar que las perdidas se tornan ganancias al pasar de los años
Porque los calendarios son de latón,
y el tiempo se convierte en cemento al descolgarse segundo a segundo.

Me atraen los imanes de los cuerpos que no son el mío
Y las virutas del deseo se arremolinan en los cruces de caminos
Me miro las manos y pienso que los surcos encierran verdades impropias,
y la libertad de movimiento de los dedos me enseñan la vanidad que llevo a cuestas.

Es cierto lo que dicen, el que oye a los demás escucha su propia voz
¿Será cierto el resto de las enseñanzas?
Aporrear un piano en una calle de Paris es una locura
Y torcer las púas de los tenedores, una tontería
Hablar en bajo con uno mismo reflejado en el cristal de autobús es de imbéciles
¿Es de locos pensar que el dolor y el deseo de muerte me hacían sentir viva?

Tan fuertes que nos inventamos males
Tan audaces que leemos en los demás defectos propios
El miedo a la recaída nos hace avanzar hacia atrás
Y la nostalgia se tiñe de ilusión
Mensajes cortos y directos a la papelera
Móviles estáticos que comunican de noche
Fotos ajadas que reposan en la nada de un álbum guardado al fondo de las cajas de cartón
Virtualmente conectados a otro que no existe
Y rostros que existen tan solo en nuestra retina
Luces de fondo que no se detectan
Gatos pardos de día
Y noches a las diez de la mañana.

El mundo se gira sobre si mismo
El soporte de mis miedos los canjeo por la estúpida seguridad
Y los accidentes geográficos de mi cuerpo se difuminan
Las acuarelas de mis retinas se diluyen sobre el papel emborronado
Me recojo en una canción de otoño
Y me despliego en los silencios que nadie finge escuchar.

Que escuchas, que sientes, que vives, que sueñas
Te doy dos horas de mi tiempo
Te regalo dos días
Te regalo mis dos vidas
Te escupo de pronto todas mis rebeldías
Te muestro mis iras
Te vuelvo mis caras
Y me vuelvo del revés
Y así creerás que soy gente
Gente normal
Gente que pasea por las calles,
mirando escaparates,
sin que te des cuenta que soy uno de esos maniquíes rotos del fondo del almacén.

miércoles, 22 de agosto de 2007

ECLIPSE.

Que caída la mañana
Que sombría se revela la tarde
Vacía escucho la música
Y los parpados que caen

Existencia dura

Las hojas que se mecen
De un lado a otro
Vestidas de marchito color
Ignorantes a la belleza
Ignorantes al desamor

Decaídas las sonrisas
Noches eclipsadas
Gritos de esperanza
Mezquinas dosis de alegría

Mezquina vida,
patibularias palabras, miradas
oxigenadas de rencor,
de envidia, de oscuros sentimientos.

De regreso,
Absurdos paisajes
Alas que se elevan cansadas,
envueltas de belleza,
henchidas de dolor.

Existencia moribunda.

Maldito día sombrío,
que envuelves de gris,
que arrebatas la alegría del ayer,
que devuelves la ilusión,
con migajas de inquietud.

martes, 21 de agosto de 2007

SIN RIMA, NI SON.

Mañana incierta
que deja estragos,
ganas de nada,
menos de ti.

Todo se acaba
o eso nos dicen,
todo comienza
o eso nos mienten.

Me dejo llevar
de la mano de nadie,
esperando llegar
a ninguna parte.

No quiero llorar
me río de mí.

Tú no te ofendas
no quiero verte más,
deja de mirarme
desde el estúpido cristal.

Ojalá mataran los espejos,
ojalá una sacudida,
rompiera en mil pedazos
mis creencias.

No quiero que me mires
ni que me hables más,
dejaré mis oídos en la mesilla
me ataré a las muñecas.

Una bandada de pájaros
para que me lleven lejos,
para que me deshaga el aire
me comeré a bocados
los pies y las manos
para que no quede más.

Que un tronco sin ramas,
un arbusto en silencio,
una boca sin lengua,
unos ojos sin cuencas.

Me voy a plegar
para no reconocerme.

Voy a meterme doblada
en las últimas páginas
de una vieja enciclopedia
para que sea improbable
que nadie me lea las líneas
de la palma de la mano.

Voy a dejarme olvidada
detrás de un banco cualquiera.

Voy a vender de saldo
lo poco que me queda
y colgaré por fin el cartel:

Hoy estoy cerrada.

martes, 7 de agosto de 2007

CARRETERAS PINTADAS DE NEGRO.

A menudo en esta hora el viento corre,
se escabulle,
silba y no se deja dormir.

A esta hora duermen pueblos.
Duermen comarcas.

Duermen carreteras.
Duermen ciudades enteras.

A esta hora hay autobuses,
que atraviesan carreteras.
ciudades y montañas.

De punta a punta,
de un mapa que se duerme.
Pasajeros que dan cabezadas.
Otros que no pueden.
La vista fija en el cristal.

Fondo negro, sueño, oscuridad.

A esta hora se duerme el barrio de la niñez.
Cubierto de piel de ladrillo.

Casi el mismo barrio.
Quizás más grande o más pequeño.

A esta hora le quedan pocas para que amanezca.

Para que los que velan, duerman.
Los que viajan, lleguen.

Para comprobar cómo todo se despereza.

Todo tan lejos y tan cerca.

A esta hora le queda muy poco para dejar de silbar.

lunes, 6 de agosto de 2007

EN MI.

Siempre ocurre que los lunes son largos,
los viernes osados,
los sábados nublados,
y los domingos Dios descansa.

Este domingo de efímera paz,
guardaré mis palabras, empañare los recuerdos
evitaré las miradas, disimulare mi sonrisa
y esconderé entre mis manos la cínica euforia
de este domingo de paz.

Entonces, te buscare entre las calles,
entre los dulces rostros de congeladas estatuas,
te buscare en el altar,
y también al fondo de mi alma.
Y aunque a veces te siento.
La magia no sirve de nada,
cuando cubres de gris el universo de las almas humanas.

Los osados viernes, navegare entre aguas de fantasía,
rentare el lado benévolo de tu presencia,
abriré mi corazón a la felicidad que tras minutos caduca ineludiblemente.

El nublado sábado de espera,
mi corazón ya angustiado y mis pupilas dilatadas,
te buscaran entre ráfagas de desesperanza,
esperaran silenciosos tu retorno,
o la mirada esquiva vuelta a mi.
Esperare callada en el rincón de la habitación,
sin ánimos de nada, ni de mi, ni de él, sólo de ti,
que tanto y tanto te tardas en llegar.

Mas, siempre a la tenue luz que se apaga gradualmente,
el fuerte y animoso soplido de tu ser
acude a encender la llama que de vez en cuando se asfixia.

viernes, 27 de julio de 2007

SOY

"Soy blanco, soy negro mas no el grisáceo firmamento de atardecer"

No soy un poeta
y tampoco la luz
ni el manso viento que se desliza
bajo las sombra de estas opacas parras.

Soy convicción
y pasión que mueve montañas.
Soy equivocaciòn
y a veces acierto.

No soy humildad,
ni manojos de misericordia.
No soy pena,
ni la vocecilla de una exigua conciencia.

Soy ostentosa tormenta y ráfaga perenne.
Soy noche, soy luna, soy mar y arena.
Soy emociones extraviada y encontradas,
de emociones adúlteras y sinceras.

No soy una imagen,
ni un dibujo con trazos de febril ansiedad.
Quizá ni siquiera soy tu voluntad.
No soy lo que esperaste.

Aún así, soy parte importante.
Soy la dosis perfecta que desvela tus noches.
Soy la pregunta en el aire sin ninguna respuesta.
Soy capricho del lado oscuro de tu alma.

No soy vergüenza, ni gloria,
tampoco lágrimas de arrepentimiento,
no soy la sombra que oscurece la mañana,
ni el día que apacigua tu alma.

Soy un canto de alegría
y a menudo un charco de llanto.
Soy odio y efímero rencor.
Soy la esperanza que vive en tu mente
y la eterna llama de amor.

domingo, 22 de julio de 2007

DESESPERADAMENTE QUIERO...

Quiero dejar de ser un mito

Quiero transformar mis pasos en férreas realidades

Quiero dejar el miedo, la interrogación, la angustia

Quiero ocultar todos aquellos nocivos sentimientos en el baúl enmohecido de la vieja cabaña del espeso bosque del cuento de hadas.

Quiero evocar los rayos de sol candente que tostaban ayer mis mejillas y mis dudas, aunque esta impasible mañana el frío entumezca mis manos y mi corazón.

Quiero olvidar si olvidaste, si mentiste o si amaste

Quiero destaparme con sonrisas indiferentes, con emociones insensibles

Quiero olvidarte o quiero perderme

Quiero gritar o tal vez correr o quizá tomar tu mano que imperceptiblemente permanece a mi lado, aguardando, puede ser mi caída para una vez más levantarme y otra vez soltarme y otra vez perderme

Quiero sonreírte en medio de la cerrazón y ser la luz que ilumine tus pasos

Quiero olvidar que un día te olvide

Quiero reafirmar que te encontré.

domingo, 15 de julio de 2007

ENTRE LAS NEBULOSAS LUCES DEL ANOCHECER.



...Ojalá desistas, ojalá te convenzas de que merece la pena, ojalà veas las luz calurosa que aguarda a lo lejos...

¿Què vale la pena? ¿No ves que llega la noche? ¿Eres tan crédulo que no sabes lo que nos espera? Para qué seguir luciendo sombras y luces, si el crepúsculo es inminente y no queda otra que la noche. Yo no sigo caminando entre las sombras. Yo no sigo tiritando en el frío de una noche helada, sin esperanza, sin calor. Tal vez y sólo tal vez…

...Si resisto alguna hora más veré la luz, aún queda esperanza, todo un día por delante...

Imagino que con la vida pasa lo mismo. Hay quien se queda con el Atardecer, desesperado por la llegada inminente de la Noche. Hay quien busca desde la Noche la llegada de la luz del Día. Y hay quien se desespera por lanzar mensajes de ánimo desde el Amanecer. Hay quien ve desesperanza en este eterno ciclo. Y hay quien ve esperanza. Ojalá la veas. Ojalá la veamos.

domingo, 29 de abril de 2007

TAL VEZ HOY LA ÚLTIMA VEZ QUE TE ESCRIBO.

...porque la hoja volo en el aire y se perdio en el espacio.

No serìa suficiente,
una noche entera,
una hora sin barreras,
momentos de silencio
para entrelazar dos mundos.

No serìa suficiente,
miles de palabras,
centenas de excusas,
sentimientos de culpa,
emociones perdidas,
miradas para entenderte.

No serìa suficiente,
24 horas para besarte,
para abrazarte,
para rodearte,
para buscarte.

No serìa suficiente,
el mundo entero
para separarnos.
Ni los polos
para congelar nuestros sentimientos.

No serìa suficiente,
encontrarte,
mirarte,
perderte
y volverte a encontrar.

No serìa suficiente,
rodearme entre tus brazos
y sentirte piel con piel,
aumque no estes
y tocarte.

No serìa suficiente,
amarte como lo hago
para que te quedes a mi lado por siempre,
pero si, para que me recuerdes eternamente.

sábado, 28 de abril de 2007

HOY.

Ha sido hoy.
Siempre lo he sabido,
sin saberlo
me he examinado.

Aprobado y suspendido.
Pero ha sido hoy.

En un rincón oculto del día,
acodado en un rincón de mi memoria,
recostado sobre un sillón
abandonado al sueño,
se ha levantado de nuevo el asombro
por algo que se supone que sabía
y no era así, del todo, al menos
no era consciente de saberlo.

De pronto el universo entero
acorralado en un cuarto,
dormitorio, cocina o baño,
el universo en mi mano,
una tecla, un sonido, un vibrar aleatorio,
un mensaje verde, una pantalla de un móvil,
lo normal y cotidiano,
una señal que vibra,
que hace temblar el aire
que me separa del otro.

Ha sido hoy,
cuando los exámenes de otros tiempos
muertos de risa en un cajón,
al fondo, de papeles inútiles
amarillos y notas viejas,
me dictaban las fórmulas.

Hoy concretamente me he dado cuenta
de que no tengo ni idea
de que no sé qué hace que me oigas
si no sabes si quiera que te hablo
que a pesar de los achaques
de los múltiples inventosa
ún no comprendo cómo estás detrás
de este botón minúsculo
cómo el aire entero vibra sin confundirse,
parcelando lo que te digo...

...Sin confundirse con lo que tú me dices.

lunes, 23 de abril de 2007

ALERTAS DE MEDIANOCHE.

Me he puesto a llorar.
Ni lloro de rabia,

Ni lloro de dolor.
Ni lloro por perderte,

Ni por no poder ganarte.
Lloro para desprenderme
de tu imagen ligada a mis ojos
como si te hubieras encargado
de subirte a mi pupila,
de escalarme las pestañas
y sumergirte iris adentro,
navegando entre niebla.

Trepando por conos y bastones,
uniéndote, de manera irreversible,
en un extraño abrazo, a mi retina.

Me he puesto a llorar,
antes de que un eléctrico camino
te lleve, sin retorno,
al centro del recuerdo.

Por eso lloro.
Ni de rabia,
Ni de dolor.
Ni por el abrazo que duele,
ni por el miedo de quererte.
Simplemente me he puesto a llorar
para salvarte la vista,
para que guardes tu vida,
para que te despegues a tiempo.

Llorar, más y más fuerte,
para que huyas nadando lejos de mi.

jueves, 22 de marzo de 2007

QUE DÍA MAS EXTRAÑO.

Como si mi cuerpo envolviera una coctelera.
Y una mano histérica me agitara por dentro.
Noto el movimiento, me da un poco de vértigo.
A ratos la tristeza burbujea entre oleadas de alegría.
A ratos la alegría se mezcla en playas de tristeza.
El caso es que no ha dejado de subir la marea.
No han dejado de llegar olas.

¿Dos años es casi una época? Caben muchas cosas.
Unos se van, otros llegan. Unos bajan, otros suben.
Hay personas que miran a través de los rotos del tiempo.
Como desgarros de segundos, como huecos o ventanas.
Mirando a través de esos ventanales
Sin subir ni bajar, sin irse, ni estar.
Simplemente miran, escriben, hablan o acompañan.
Hoy soy una de ésas, que miran sin subir ni bajar.
Que están sin estar.
Sintiendo lo suyo y lo de los demás.

Dos años es casi un siglo. ¿O casi un minuto?

El caso es que mi cuerpo cubre una batalla de sentimientos
que, sin pedirlo, han crecido al amparo de otras vidas.
Las que veo a mi alrededor, desde este jirón de tiempo
que se abre con fuerza entre las horas y los días.
Las vidas de otros que me afectan y me agarran
por mucho que me empeñe en mirarles a distancia.

Porque no ha pasado nada que me afecte directamente.
Mi vida sigue igual, acodada a la barra de mis años,
algo decaída, viendo servir copas llenas de minutos
a un camarero de gesto serio, vestido de calendario;
mi vida sigue pidiendo más raciones de semanas y meses
con gesto cansado, esperando que le sirvan días mejores.

Qué día más extraño.

Peinada de alegría por un lado......
...y vestida de tristeza por el otro.

martes, 30 de enero de 2007

CAVILACIONES DE UNA NOCHE.

Trillado es el momento en que la noche
Cayó en mi ventana
Aun así, se presento brillante
Vestida de imponentes colores
Que dejaban al descubierto su absoluto poderío

Y los aromas nocturnos traspasan las barreras
Entran por mi nariz
Apaciguan mi alma

Mi alma, que anduvo entre difusas sombras
Escarlatas, que a distraídos movimientos
Se convirtieron en intensos rayos de luz

Mas la oscuridad abarca y añade más capítulos
De mi vida hacia ella, los posee vorazmente,
Sin atisbos de piedad, sin puñados de misericordia

Las horas transcurren lentamente, indiferentes
Al dolor, sin importarles si atrás dejaste impetuosos sueños y
Esperanzas deshechas

La noche continua desafiante, brillante y radiante.
La indolencia de mi reflejo en los charcos de agua
Se contagia de su alentador resplandor.

jueves, 30 de noviembre de 2006

EL POETA QUE ARRANCA LUZ DE LA OSCURIDAD.

Recuerdo el frío del amanecer, los círculos de los insectos sobre las
tazas inmóviles, la posibilidad de un abismo lleno de luz bajo las
ventanas abiertas para la ventilación de la enfermedad, el olor triste
de la sosa cáustica.

Pájaros. Atraviesan lluvias y países en el error de los imanes y los
vientos, pájaros que volaban entre la ira y la luz.
Vuelven incomprensibles bajo leyes de vértigo y olvido.

No tengo miedo ni esperanza. Desde un hotel exterior al destino, veo
una playa negra y, lejanos, los grandes párpados de una ciudad cuyo
dolor no me concierne.

Vengo del metileno y el amor; tuve frío bajo los tubos de la muerte.
Ahora contemplo el mar. No tengo miedo ni esperanza.

Eres sabio y cobarde, estás herido en las mujeres húmedas, tu
pensamiento es sólo recuerdo de la ira.

Ves la rosas temibles.
Ah caminante, ah confusión de párpados.
Hay una hierba cuyo nombre no se sabe; así ha sido mi vida.

Vuelvo a casa atravesando el invierno: olvido y luz sobre las ropas
húmedas. Los espejos están vacíos y en los platos ciega la soledad.
Ah la pureza de los cuchillos abandonados.

Amé todas las pérdidas.

Aún retumba el ruiseñor en el jardín invisible.

Antonio Gamoneda.

Ganador del premio Cervantes.